martes, 20 de diciembre de 2016

Fiestas 2016



   Que la paz, el amor y la armonía sean hoy puntapié para iniciar una nueva vida, con la certeza de que esta vida es única y que lo que perdura y deja huellas para construir un mañana mejor es el amor y la pasión que hayamos puesto en cada momento.

   Muy Feliz Navidad y el mejor de los años para este 2017 que se acerca.


                                                                                                         Victorina




Foto: JIR Pesebre viviente en el pequeño Cottolengo Don Orione. Gral Lagos.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Tarde Radiante (fragmento)

Es el agua ondulante
que corre
de un plata celeste
reflejo del cielo.

Unos sauces
que emergen del suelo
de un verde brillante
contraste perfecto.

Dos gaviotas
sus alas al viento
en un día radiante
graznidos en vuelo.

Y una niña
que corre y que juega
disfruta el silencio
cumplido el deseo.

. . .


Victorina

Septiembre 2013

martes, 7 de junio de 2016

Paisaje (fragmento)

Cierra los ojos
e imagina un paisaje
de un profundo contraste
entre claros y oscuros.

Los claros son vida,
son cordura, alegría.
Perfumados de flores
irradian energía.



Victorina

Oct. 2012


Foto: VMRR

viernes, 29 de abril de 2016

Te amo, sí ¡Perdóname mi amor!...

Te amo, sí ¡Perdóname mi amor!
Pajarito que yerras tu camino, como tú, estoy cazada.
Cuando mi corazón se estremeció de dicha,
perdió su velo y se quedó desnudo.
Cúbrelo tú de piedad, ¡y perdóname mi amor!

Si no puedes amarme, ¡perdóname mi pena!
¡Pero no me mires así, desde tan lejos!
Me arrastraré callada  a mi rincón 
y me sentaré en la sombra, tapando con mis dos manos
la vergüenza desnuda. No me mires, no me mires,
¡y perdóname mi pena!

Si me amas, ¡perdóname mi alegría!
No te rías de mi descuido porque ves que mi corazón
se me va en este mar de ventura.
Cuando me siente yo en mi trono,
y reine sobre ti, tirana de mi amor;
cuando, como una diosa, yo te conceda mis favores,
sé tú indulgente con mi orgullo,
¡y perdóname mi alegría!


R. Tagore

viernes, 1 de abril de 2016

Subamos Juntos

Escalemos la montaña
dame la mano, no vuelvas hacia atrás.
Juntos las piedras treparemos,
atentos y unidos los precipicios vamos a sortear.

Es largo el camino recorrido,
llano y chato.
Han sido muchos los obstáculos.
Los días calurosos atenazaron nuestras mentes,
el sol ha quemado hasta nuestros sentimientos.

Subamos juntos la montaña,
dame la mano, no vuelvas hacia atrás.
Que en lo alto está lo bello,
se puede ver la inmensidad.
  

Victorina Rivera Rúa

miércoles, 27 de enero de 2016

Algo más de Tagore: Indulgencia del momento

   En esta entrada te comparto este maravilloso poema de R. Tagore, en primer lugar el original en inglés y debajo, con algún aporte mío, la traducción.
   ¡A disfrutarlo!


Moment's Indulgence

I ask for a moment's indulgence to sit by thy side. The works
that I have in hand I will finish afterwards.
Away from the sight of thy face my heart knows no rest nor respite,
and my work becomes an endless toil in a shoreless sea of toil.
Today the summer has come at my window with its sighs and murmurs; and
the bees are plying their minstrelsy at the court of the flowering grove.
Now it is time to sit quite, face to face with thee, and to sing
dedication of life in this silent and overflowing leisure.



Indulgencia del Momento

Pido la indulgencia de un momento para sentarme a tu lado. Las obras 
que tengo en mano  las terminaré después. 
Lejos de la vista de tu rostro mi corazón no conoce descanso ni tregua, 
y mi trabajo se convierte en una tarea sin fin en un mar interminable de tareas. 
Hoy el verano ha llegado a mi ventana con sus suspiros y murmullos; y 
las abejas  ejercen su juglaría en la corte de la arboleda florecida. 
Ahora es el momento de sentarme verdaderamente, cara a cara contigo, y cantar la
devoción de la vida en este ocio silencioso y desbordante.

Rabindranath Tagore

jueves, 7 de enero de 2016

Copa con alas, José Martí

    En esta oportunidad te comparto este hermoso poema de José Martí, esa copa alada que en ocasiones nos funde con el universo, nos remonta más allá de lo imaginable.

   Aquí va:


COPA CON ALAS

Una copa con alas quién la ha visto
Antes que yo? Yo ayer la vi. Subía
Con lenta majestad, como quien vierte
Oleo sagrado; y a sus dulces bordes
Mis regalados labios apretaba.
¡Ni una gota siquiera, ni una gota
Del bálsamo perdí que hubo en tu beso!

Tu cabeza de negra cabellera
¿Te acuerdas? con mi mano requería,
Porque de mí tus labios generosos
No se apartaran. Blanda como el beso
Que a ti me transfundía, era la suave
Atmósfera en redor; ¡la vida entera
Sentí que a mí abrazándote, abrazaba!
¡Perdí el mundo de vista, y sus ruidos
Y su envidiosa y bárbara batalla!
Una copa en los aires ascendía
¡Y yo, en brazos no vistos reclinado
Tras ella, asido de sus dulces bordes,
Por el espacio azul me remontaba!

¡Oh amor, oh inmenso, oh acabado artista!
En rueda o riel funde el herrero el hierro;
Una flor o mujer o águila o ángel
En oro o plata el joyador cincela;
¡Tú sólo, sólo tú, sabes el modo
De reducir el Universo a un beso!




miércoles, 23 de diciembre de 2015

Fiestas

   QUIZÁS estés un poco cansado de recibir saludos para estas fiestas…feliz Navidad, próspero Año Nuevo, muchas felicidades y varios mensajes más….

   NO conozco tus creencias, tu fe y tampoco cuáles son las circunstancias de tu vida. De todos modos te comparto algunos de mis pensamientos en estos tiempos de Fiestas. Lejos del ruido y de las luces, lejos de la embriaguez, de las comilonas, lejos del encuentro con seres queridos, lejos de la tristeza por las ausencias . . . hay una certeza, una esperanza . . . no estás sola, no estás solo, no . . . hay un ser pequeñito y frágil, tremendamente humilde y a la vez tremendamente poderoso, ha venido hace ya miles de años y vuelve a venir, viene hoy, golpea las puertas de tu ser, te pide un lugar, que le des cabida, que te  abras al misterio de un amor tan grande que lo ha llevado a hacerse uno más entre nosotros: a nacer y usar pañales, a amamantarse de los pechos de su madre, a sentir frío, calor, cansancio, hambre, dolor. . .

  NO es una Navidad más, no es otra Navidad, es La Navidad, única, maravillosa y perfectamente tuya, seas de donde seas, tengas la edad que tengas, poseas el aspecto y la historia de vida que poseas,  hoy aquel que ha dado la vida al universo entero, aquel que ha creado el cosmos, el Señor de la Creación toda, quiere un lugarcito en tu corazón, quiere nacer allí y amarte infinitamente –no importa cuántas veces te hayas equivocado- quiere hacerse pequeñito, tan pequeño y frágil como vos y como yo; y así siendo cercano, siendo Dios con nosotros –Emmanuel- darnos una nueva vida, darnos la esperanza de que nada está perdido, de que todo puede ser mejor, de que tanto vos como yo, y la humanidad toda, somos amados y de que ese amor desborda todas nuestras limitaciones, es Cristo que nace HOY.

  AUNQUE ya te lo hayan dicho muchas veces: 

FELIZ NAVIDAD PARA VOS HOY


VICTORINA


 Diciembre 2015



Imagen del Pesebre viviente en el Pequeño Cottolengo Luis Orione
Foto: JIR

sábado, 19 de diciembre de 2015

Oliverio Girondo: biografía y un poema

    Nace Oliverio en Buenos Aires, un 17 de agosto de 1891, en el seno de una familia acomodada de ilustres antepasados. Su infancia transcurre en la capital argentina, aunque muy temprano la grácil economía familiar encamina los pasos del poeta en ciernes hacia la vieja Europa, que paradójicamente seguía albergando el nacimiento de lo nuevo. Cursa estudios en varios colegios en Europa.
   Termina sus estudios juveniles de regreso a Buenos Aires y principia su actividad literaria. Comienza la carrera de Derecho y acuerda con sus padres no abandonar la carrera si consienten financiarle visitas periódicas a Europa en período vacacional. De esta manera, se hacen más frecuentes los viajes a Europa y en ellos entabla relaciones literarias y amistosas con poetas y artistas del continente europeo, que le introducen en los diversos círculos de las nuevas corrientes estéticas.
1922: Oliverio publica en Argenteuil (Francia) la primera edición de Veinte poemas para ser leídos en el tranvía.
1932: Publica en Buenos Aires Espantapájaros. El poeta organizó la propaganda del libro en un coche fúnebre tirado por seis caballos, presidida por una réplica en papel maché del «académico» que el pintor José Bonomi dibujó para la portada del libro.
1934: Establece gran amistad en Buenos Aires con Pablo Neruda y Federico García Lorca, que por esas fechas dirige en Buenos Aires la obra La dama boba.
1937: Publica el extraño y oscuro Interlunio.
1943: Contrae matrimonio con la también poeta Norah Lange, después de una duradera relación.
1946: Aparece una plaquette que contiene su poema Campo Nuestro, homenaje del poeta a la pampa argentina.
1953: Se publica una primera versión de En la masmédula compuesta de dieciséis poemas.
1956: Aparece en la editorial Losada la versión definitiva de En la masmédula, a la que el poeta añade una decena de poemas nuevos.
923: Se publica en España el segundo libro de poemas de Girondo, Calcomanías. 1961: Sufre un grave accidente que le deja mermado físicamente.
1967: Muere en Buenos Aires el 24 de enero, y es enterrado en el ilustre cementerio porteño de la Recoleta.

   Más allá de su biografía, Oliverio Girondo se nos muestra en este fantástico poema:



Esperaba
esperaba
y todavía
y siempre
esperando,
esperando
con todas las arterias,
con el sacro,
el cansancio,
la esperanza,
la médula;
distendido,
exaltado,
apurando la espera,
por vocación,
por vicio,
sin desmayo,
ni tregua.

¿Para qué extenuarme en alumbrar recuerdos
que son pura ceniza?


Por muy lejos que mire:
la espera ya es conmigo,
y yo estoy con la espera.
escuchando sus ecos,
asomado al paisaje de sus falsas ventanas,
descendiendo sus huecas escaleras de herrumbre,
ante sus chimeneas,
sus muros desolados,
sus rítmicas goteras,
esperando,
esperando,
entregado a esa espera
interminable,
absurda,
voraz,
desesperada.

Sólo yo.
¡Sí!
Yo sólo
sé hasta dónde he esperado,
qué ráfagas de espera arrasaron mis nervios;
con qué ardor,
y qué fiebre
esperé
esperaba,
cada vez con más ansias
de esperar y de espera.

¡Ah!

el hartazgo y el hambre de seguir esperando,
de no apartar un gesto de esa espera insaciable,
de vivirla en mis venas,
y respirar en ella la realidad,
el sueño,
el olvido,
el recuerdo;
sin importarme nada,
no saber qué esperaba:
¡siempre haberlo ignorado!;
cada vez más resuelto a prolongar la espera,
y a esperar,
y esperar,
y seguir esperando
con tal de no acercarme
a la aridez inerte,
a la desesperanza
de no esperar ya nada;
de no poder, siquiera,
continuar esperando.